10 primeras series que tuvieron mas tendencia del 2022:
2022 fue un año épico en el mundo de las series. Después de un par de cursos marcados por la pandemia, por las dificultades de producción y por cierta cautela a la hora de estrenar entre las grandes plataformas, ya llegó el momento de la verdad.
En definitiva, un 2022 brutal para la ficción televisiva. Montamos la lista de la siguiente manera:
1. Euphoria, temporada 2 (HBO Max): Los nuevos capítulos de Euphoria alcanzaron unas cotas inéditas en la ficción juvenil (juvenil pero no apta para menores ni para adultos con reparos) en cuanto a calidad, que es extrema, y en cuanto a crudeza, que es más que extrema. Cada semana nos hizo flipar con un concepto cinematográfico abrumador que te coge de la mano hasta el abismo del infierno de cada personaje. En la serie protagonizada Zendaya late una revolución cultural centennial de profundo calado, y no solo a nivel estético, aunque la potencia artística ha amenazado con devorar a las tramas al final de esta temporada histórica. En cualquier caso, es maravillosa. Y da pánico.

2. La casa del dragón (HBO Max): Sobre el papel era la gran candidata a serie del año junto a Los anillos de poder. Ambas contaban con una base fan muy sólida, pero los dragones han volado mucho más alto porque su calidad narrativa es aplastantemente superior. En la inevitable comparación gana en que es más atrevida y adulta, sobre todo gracias a los claroscuros de los personajes protagonistas. Hay algo turbio y venenoso en Rhaenyra, en Daemon, en Alicent… y en un buen puñado de secundarios que apuntalan una serie que sí, tiene flashazos de espectacularidad visual, pero que conecta con el verdadero espíritu de George RR Martin en las escenas de interior, casi como un Yo, Claudio muy bestia donde lo político y lo íntimo se corrompe en un caldo insuperable de miseria humana con un aderezo de fantasía incluso mejor medido que en Juego de tronos.

3. The White Lotus, temporada 2 (HBO Max): La segunda temporada traslada la acción a un resort de Sicilia, con un par de personajes de la primera entrega como huéspedes y otros muchos nuevos. La idea era que esta segunda parte no existiera, pero el éxito y las ganas de aplicar la sátira de clases de sociales a más entornos obraron el milagro. Y gracias a ello hemos disfrutado de unos capítulos en los que se saca pus de la buena de esas vidas de los triunfadores que aparentemente lo tienen todo, pero la miseria humana asoma entre cada cóctel, entre cada baño, entre cada paseo en Vespa. Puede que no sea la serie más original o disruptiva, pero se merece este puesto (o incluso más alto) por la sagacidad de su creador, Mike White, a la hora de hurgar en la herida del siglo XXI con unos personajes que construyen nuevos estereotipos de la sociedad actual.

4. Hacks, temporada 2 (HBO Max): Qué difícil es que una comedia se haga hueco entre las mejores series del año… y qué buena es Hacks. La segunda y última temporada mantiene el punch de la primera con chistes cafres y situaciones surrealistas y además sube el volumen de la relación de amor-odio de sus protagonistas, una diva del humor y la teletienda en horas bajas y una joven guionista tan brillante como desastrosa.

5. The Crown, temporada 5 (Netflix): El fallecimiento de Isabel II tiñe la mirada de los espectadores de una temporada en la que Imelda Stauton toma el relevo a Olivia Colman (y a Claire Foy, que aparece en una escena mágica) con la naturalidad de las grandes. Es la The Crown de siempre en términos de riqueza en la producción y de exquisitez en la escritura de cada escena, pero no podemos decir que es nuestra temporada favorita porque, quizá por lo trillada que está esta época de la corona británica en términos mediáticos, no cuenta con la capacidad de 'sorpresa histórica' de anteriores escenas. El foco está muy puesto en el resquebrajamiento familiar, con una espléndida Elizabeth Debicki añadiendo nuevas capas de intencionalidad a Lady Di, y con muy sólido Dominic West (una pena que no se haya trabajado más el parecido físico) que transmite con claridad la ambición del príncipe Carlos.

6. The bear (Disney +): Una de las grandes sorpresas del año, seguramente la serie favorita de todos los amantes de la cocina. Es verdad que es una trama muy de nicho (va un chef de prestigio que toma las riendas del negocio familiar, un bar de sándwiches), pero su ritmo endiablado, su humor cafre y sus altos niveles de tensión y de emotividad pueden saciar el apetito de los seriéfilos más exigentes.
7. Osark, temporada 4 (Netflix): Sin hacer mucho ruido al principio, y con el aval de los premios después, Ozark se ha hecho un hueco entre las mejores series de la historia de Netflix. Con el paso de los capítulos, la historia de esta familia de 'lavadores' de dinero se ha ido oscureciendo más y más, y para la última temporada, que se estrenó en dos partes, el recrudecimiento ha sido total.
8. Irma Vep (HBO Max): Es un 'autoremake' que hace el cineasta Olivier Assayas de la película que lo encumbró en 1996, un tremendo laberinto de espejos sobre una actriz (Alicia Vikander, qué buena es cuando el proyecto acompaña) que rueda en París una nueva versión Los vampiros, el clásico mudo de Feuillade, y que sufre la mordedura del personaje al que interpreta. Se funde con ella a la vez que toda la serie se funde con la película que la precede y a la vez reflexiona sobre la intrazable frontera entre la realidad y la ficción con tremendos hallazgos creativos y psicodramáticos.

9. Industry, temporada 2 (HBO Max) El despiadado mundo de las finanzas en la City de Londres es el epicentro de una serie que logró una gran aceptación en su primera entrega y que con esta segunda se ha convertido en uno de los referentes actuales de HBO Max. La ambición descarnada (bueno, también carnal) de los protagonistas es el motor que mete tralla a un conjunto de historias bien armado y mejor narrado, con conflictos morales de los que nos interpelan a todos pero llevados a unos límites de inmoralidad perfectamente conectados con esas fuerzas cada vez menos ocultas que parecen regir el orden mundial.

10. Tokio Vice (HBO Max) La dirección de Michael Mann en el primer episodio da un aire de serión icónico de HBO que quizá no se mantiene a lo largo del resto de capítulos, pero sí sirve para notar (y gozar notándolo) que no es un título más. Se trata de una adaptación libre de los relatos del periodista estadounidense Jake Adelstein sobre la policía de Tokio de los años 90, con una puesta en escena de neón y callejón completamente creíble y unos personajes realmente interesantes.
Me parecio muy interesante tu blog :)
ResponderEliminarMuy buen blg, sigue asi :D
ResponderEliminarHOLA. SALUDOS CORDIALES, INTERESANTE EL TEMA DE LAS SERIES DE TELEVISION POR STREAMING. AHORA ENFOCA TU ATENCION A MEJORAR TODOS LOS DIAS TU BLOG.
ResponderEliminaresto si esta de otro mundo jaja
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